lunes, 4 de octubre de 2010

sábado, 2 de octubre de 2010

lunes, 6 de septiembre de 2010

Todo cerrado y el viento adentro.

Eso dice la Pizarnik en una de mis poesías.
No el tiempo solo todos los instantes.

No hay té de pasionaria que lo soporte.
No me aguanto. No me quiero. No me gusto.
Nadie puso mis miedos donde estan guardados. De golpe me doy cuenta como estan dentro del cuerpo, y así, en algún momento mi piel se enferma, se brota. Mi cuerpo no me resiste, si no te curas desde adentro la energía no avanza. Creo que mi aura es negro en este momento, es decir una falta de color.
Una cosa es ser oscuro y otra muy diferente es no tener colores.

Lo extraño es que en un momento del año confie en mi y me surgió una oportunidad hermosa que me hace feliz. Me gustaría confiar en mí más seguido, sé que cuando uso mi energía positivamente el mundo, yo misma, respondo a mi favor. También sé que soy mi peor enemmigo y mi capacidad de ver el vaso medio vacío no ayuda.

No tengo ganas de hacer nada, pero de verdad. Me quedaría en la cama todo el día. Y, ultimamente no estan mis días muy alejados a eso. Tengo exceso de energía Ying. Lo que me tranquliza es que al menos si me centro en mi teatro, en mi pasión, por un rato, en el que no soy lo que soy, puedo sentir que me renuevo.

Debería aferrarme a eso.
Tengo que salir del agujero interior.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Sobredosis pasionaria



Y no justamente de pasión. Si estas algo jodido, se te recomienda infinita cantidad de té de pasionaria, mezcladito con algo de manzanilla y cedrón.
A veces me hago la brujita, la drogona, la naturista, y averiguo las propiedades de las plantas, me hago un té, me auto tiro el I- Ching y trato de tranquilizarme hasta que el sueño vuelva.

Ansiolíticos, yo?
Sólo si son naturales.

...Y, te la pasas conectado porque tu vida es una cagada.

miércoles, 17 de marzo de 2010

No necesito renglones para escribirme ·





" Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuesras vidas, y que la gente que se da citas prescisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo del dentífrico. "


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Un año más de facultad... estaré menos hippie, más gorda y, parcialmente desmotivada...Pero,todavía me escribo en cualquier brisa, sigo creyendo más en el destino que en las casualidades y jamás apretaré los tubos desde abajo.

Y son de esas cosas que nunca deberían cambiar.

sábado, 12 de diciembre de 2009